"Alan es un mitomano" según reconocido periodista César Hildebrandt

¿Qué lectura hace de la cachetada de Alan García al joven Richard Gálvez? ¿Qué nos dice ese arrebato presidencial?
En primer lugar, quiero decir que insultar al Presidente –así delivery– personalmente no dice nada bueno del estado psicológico del insultador. Pero tampoco dice nada bueno del estado psicológico del insultado. El insultado ha demostrado que su salud mental no está bien. El autocontrol es una de las cualidades que más se admira en un político, y el Presidente ha demostrado que su autocontrol está fallando.
La relación prensa-poder no es color de rosa y García ha dicho: "Un diario y un programa de televisión van a tener que explicar por qué juegan así con estas cosas". ¿Cómo tomar esta declaración? ¿Cómo una amenaza?
Más que una amenaza, yo diría que es una bravata vacía. No hay que tomarlo tan en serio para no caer en el mismo juego de las provocaciones. García no ha tenido una buena relación con la prensa, excepto con la prensa vasalla. Ha estado acostumbrado a un entorno servicial y de pronto ve una actitud valiente. Lo que hizo Diario 16 fue simplemente narrar un hecho. El hecho no es agradable, es verdad, pero ha sido simplemente narrar un hecho.
¿Qué le han parecido las declaraciones del presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein?
Por ahí he visto que a Villa Stein le dicen ahora Pancho Villa. Como usted sabrá, Pancho Villa fue el macho mexicano más matador, y Villa Stein nos ha hecho retroceder en la máquina del tiempo, lamentablemente. Justo el hombre que tiene que ver litigios, justo el hombre que maneja el poder civilista, justo el hombre que ve la resolución de conflictos, apela ahora a la fuerza bruta. No sé qué hace el señor Villa Stein en la presidencia del Poder Judicial. Debería estar en la presidencia de la Federación de Box.
¿Qué le parece toda esta parafernalia montada por Palacio para ‘librar’ al presidente del escándalo?
En mi semanario he escrito una columna, donde digo que quizá lo más grave de todo ha sido la mitomanía con la que se ha querido enterrar todo esto. En Estados Unidos a Clinton se le rechazó por la mentira, no por lo sexual. La mentira es unas de las cosas que menos se tolera en la vida y en la política. Y el Presidente ha vuelto a demostrar que su capacidad de mentir está intacta. Como lo demostró cuando dijo: yo nunca he ordenado masacrar a los presos de El Frontón. Una de sus mentiras más sombrías.
Frase
Y García mintió con detalles. Inventó un agravio mayor que no se había producido, dijo haber dicho una frase que nadie lo escuchó, y simuló una frialdad de talante que ni en su entorno conocen. Lo de la bofetada quedó en segundo plano. La mitomanía recurrente fue la más grave de episodio. (…) Por eso, es importante que Diario 16 haya destapado el asunto del bofetón. No porque la anécdota vaya a ser histórica, sino porque de ese modo se rasga la cortina de silencio que tanto respetan los de la gran prensa. Una voz disidente en un concierto tan afinado de adulaciones y silencio siempre es bienvenido”. (Tomado de Diario16)
Mentiras y agresiones de Garcia ponen en riesgo la democracia

Las mentiras y las agresiones físicas y verbales caracterizan la gestión del presidente Alan García, lo que pone en riesgo la democracia y la gobernabilidad en el país, según analistas y políticos consultados por LA PRIMERA.
Para Luis Alberto Salgado, ex candidato a la secretaría general del APRA, el último incidente que involucra al presidente García en una agresión física contra Richard Gálvez, un joven voluntario de Essalud, es un hecho lamentable que sin lugar a dudas contribuye a que la situación empeore.
Censuras
Asimismo, apuntó que generan suspicacia los vetos y censuras a programas de televisión tras la denuncia del cachetadón. “Existe una falta de transparencia de los altos funcionarios, incluso del presidente, los ciudadanos esperamos ser respetados y que las instituciones y los medios de comunicación también sean respetados. Todo esto afecta la salud democrática del país, sobre todo este caso que involucra al presidente García, de quien se espera equilibrio, autocontrol y mesura, pero en lugar de eso nos remonta inevitablemente a la patada que le propinó al señor Jesús Lora el año 2004”, sentenció Salgado.
Agresión a todos
Por su parte, el decano del Colegio de abogados de Lima (CAL), José Antonio Ñique de la Puente, aseguró que la bofetada que García le propinó a Richard Gálvez representa una agresión a todo el pueblo peruano. Demandó que el mandatario sea prudente y tolerante, pues “no se puede gobernar con cachetadas ni puñetes”. “Quien tiene un cargo de gobierno en cualquier representación del Estado no puede reaccionar golpeando a nadie, para eso están las instancias judiciales y para eso está el estado de derecho”, dijo Ñique de la Puente.
El decano del CAL indicó que, desde su punto de vista, el calificativo de “corrupto” que el joven Richard Gálvez pronunció contra Alan García representa una forma de protesta que suele expresar la población en cualquier parte del mundo. “De ninguna manera puede golpearse a alguien y si ese joven le dijo ‘corrupto’ al mandatario, son formas de protesta de la gente, no muy éticas, pero así se manifiesta la gente y García no es el único presidente al que lo han insultado, también le pasó a Sánchez Cerro, a Odría”, refirió Ñique de la Puente.
En opinión del congresista Yonhy Lescano, presidente del partido Acción Popular, con la ‘fama’ que tiene Alan García no es extraño que maneje la situación de esta manera, variando sus versiones y con falta de transparencia para conocer la verdad.
“García en el gobierno se ha comportado como un mitómano profesional, incluso incumpliendo muchas cosas, por eso no me extraña las mentiras y contradicciones que tiene con respecto a la bofetada que le dio al joven. Esas respuestas están en el parámetro de conducta del gobierno. Dice algo y luego se contradice”, sostuvo Lescano.
Su compañero de bancada, Víctor García Belaunde, añadió que si el presidente García hubiera contado su versión completa de los hechos desde el comienzo la polémica no hubiera durado más de 24 horas.
“Es un incidente minúsculo que fue agrandado absurdamente en base a mentiras. Eso demuestra muy poca pericia y falta de manejo de situaciones de esta naturaleza por parte del presidente García y del gobierno, además del uso de versiones fuera de la realidad. Esta situación perjudica profundamente la imagen de García como persona, más allá de su investidura, además del gobierno”, refirió García Belaunde.
Algunos excesos verbales
- El 10 de julio del año 2007 el presidente Alan García calificó de “comechados” a los maestros del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (Sutep) que realizaron una huelga nacional. García dijo que “hay muchos comechados que no quieren ir a clases, que no quieren capacitarse y cuando le ponen un libro adelante es como si le tiraran una maldición”.
- En junio del año 2008, el jefe de Estado dijo que “los periodistas son aves de mal agüero, que sólo presentan lo malo”, refiriéndose al descontento ciudadano.
- El 7 de junio del año 2009, Alan García dijo que “los miembros de las comunidades indígenas no son ciudadanos de primera categoría”. Con esas afirmaciones intentó desprestigiar la huelga que miles de nativos realizaron en defensa de sus tierras ancestrales.
- El último jueves 14 de octubre el presidente arremetió nuevamente contra los medios de comunicación y los responsabilizó de las críticas y los ataques de ciudadanos contra los políticos.
El parlamentario Carlos Bruce opinó que en este caso lo peor de todo han sido las mentiras del presidente García, incluso por encima de la agresión. “Lo que me parece peor es que se le mienta al país, que se monte todo un aparato para decir que los hechos ocurrieron de una manera cuando en realidad ocurrieron de otra. Creo que las personas en el entorno del presidente cometieron un gravísimo error, pues ese accionar puede traer desconfianza en las autoridades que no tienen ningún resquemor en mentirle al país. Creo que se debe decir exactamente qué cosa pasó y dejar de encubrir lo ocurrido. La falta de manejo de este tipo de circunstancias y el carácter impulsivo de García es una constante”, sentenció el congresista.
(Tomado del Diario La Primera)

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