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LOS MOYOBAMBINOS Y SU MEDIOCRIDAD

extraido de sanmartinenlinea.com
Siempre nos hemos quejado de que otras ciudades son más que nosotros, siempre estamos en pelea absurda entre Moyobamba y Tarapoto, siempre vivimos amargados y con el orgullo alicaído de ser moyobambinos, pero realmente cuales son los factores para que esto suceda, realmente nos hemos hecho una autocritica sobre de cómo vivimos?, en que fallamos? en donde está el error?
La historia nos dice que nosotros mismos somos los que nos autodestruimos, que nuestras tontas peleas internas y nuestra mediocridad a hecho de que perdamos muchas oportunidades. Oportunidades que se han presentando y que se van a seguir presentado y para lo cual no estamos preparados.
Tenemos el claro ejemplo del Aeropuerto, que por peleas entre propios moyobambinos ahora se encuentra en una ciudad donde nunca debió estar, podemos así, poner varios ejemplos.
Durante el tiempo que vivo en Moyobamba, me he podido dar cuenta de una problemática, de que las organizaciones que manejan grupos de personas en Moyobamba, están lideradas por gente mediocre e ignorante, en cargos donde no deberían estar, estos cargos que manejan masas de gente y que solamente están allí por una cuestión política o de favores o de gritar o avivar masas pero mas no por un liderazgo o capacidad intelectual.
Estos señores: dirigentes, presidentes, secretarios generales, comunicadores, etc... no son gente capacitada, su educación es pobre o de mala calidad, nunca han pisado una universidad y si la ha pisado nunca la terminaron, son gente improvisada, con poco sentido común. El liderazgo tiene que empezar por personas idóneas, sensatas, que han demostrado tener curriculum en el tema. Nos hace falta profesionales, gente con mucho criterio e inteligencia que asuma retos y que asuma estos cargos y sepa tomar las mejores decisiones en pro de toda la población.
Esa ignorancia y ese orgullo nos ha hecho caer muchas veces en muchos errores, muchas veces me he puesto a pensar que muchas de las cosas buenas que tiene Tarapoto es a causa de nosotros mismos. Tarapoto salta, celebra, se alegra cada vez que en Moyobamba pasan estas cosas. Démonos cuenta y demos una solución a esta problemática.
Para muestra un botón
- Actualmente está en riesgo la localia de Unión Comercio por que un grupo de personas insiste en que los partidos de la Copa Perú se juegue también en la cancha remodelada de estadio de IPD.
- Actualmente se pone en riesgo la localia del equipo profesional Unión Comercio, diciendo tontamente "que se vayan a Tarapoto a jugar, acá nos los queremos" cuando los 2 primeros partidos se dieron en la ciudad de Tarapoto, porque la cancha de Moyobamba aun no ha sido aprobada.


Ollanta Humala desplazó a Toledo


El candidato por Gana Perú, según CPI, obtiene el 21.2% de las preferencias electorales.

Subió como la espuma y es que su “nueva personalidad” más calmada y sin responder los ataques de los demás candidatos, le ha servido para ir escalando en las preferencias de la población y eso lo demuestra la última encuesta de CPI que lo coloca en primer lugar con el 21.2%, seguido por Keiko Fujimori (19.0%) y relegando al tercer lugar a Alejandro Toledo (18.6%).
En la cuarta ubicación se ubica Pedro Pablo Kuczynski (PPK), quien también subió en el último sondeo con 16.1% y Luis Castañeda Lossio con 15.5%.
El estudio ratifica que, a 14 días de las elecciones, el candidato de Gana Perú ha sido quien más ha crecido en preferencias con respecto a las últimas encuestas. De forma similar, Pedro Pablo Kuczynski muestra un crecimiento importante, pero moderado tomando en cuenta su último repunte.
Ollanta Humala, quien se ubicaba en la cuarta ubicación en el anterior sondeo de CPI (realizado entre el 14 y 19 de marzo) con 15.7%, ahora lo lidera con 21.2%, un 06.4% de crecimiento en poco más de una semana.
El caso más llamativo es el del ex presidente de la República Alejandro Toledo quien lideraba los sondeos de los últimos meses aunque con una evidente caída en sus preferencias.
El sondeo de opinión se realizó entre el 21 y el 24 de marzo



Hildebrandt: “Si yo fuera un genocida de Sendero, quisiera que gane PPK”


La opinión crítica del periodista César Hildebrandt se puso de manifiesto a pocos días de las elecciones presidenciales. En una entrevista con Juan Carlos Tafur en el programa ‘Tú eliges, tú decides’, de Radio Capital, comentó sobre el sinsabor que le produce cada uno de los cinco candidatos que aspiran a la Presidencia, -unos con peor sabor que otros-, la explosión de propuestas populistas y su preocupación por aquellos temas que no han sido colocados en la agenda de los candidatos.
Tras indicar que el empate técnico entre los candidatos refleja una tremenda crisis de los partidos políticos, el periodista mostró su preocupación por la posibilidad de que el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski llegara a ser Presidente, ya que considera que podría originar el retorno de la violencia terrorista.
“Si yo estuviese en la ultra izquierda o en las filas abiertamente insurreccionales y genocidas de sendero, yo quisiera con toda mi alma que PPK llegara al poder, porque Pedro Pablo Kuczynski no va a tener ninguna posibilidad de entender el Perú, entender sus diferencias, entender sus lentitudes y su necesidad de negociar, por ejemplo, con todo aquello que pueda ser la selva”, sostuvo.
Hildebrandt fue enfático al señalar su desconfianza sobre el candidato de la Alianza por el Gran Cambio. Calificó sus propuestas de “tremendamente populistas” y con gran tendencia a beneficiar a entes extranjeros con el patrimonio nacional. Kuczynski va a vender el Muelle Norte a las dos semanas, a quien dé más, y si es chileno, mejor aún… Pero yo, lo que imagino con PPK es un país inviable, socialmente resentido, con incapacidad absoluta de negociación, un país interrumpido por la arbitrariedad. Kuczynski no es un político, es un ejecutor, es un operador, es la persona que va a implementar ‘a lo bestia’ lo que queda del programa liberal entendido desde la brutalidad, pero no desde la brutalidad en el sentido neuronal, sino de no tener la paciencia del caso. Es un señor que no admite el gris”, explicó el director del semanario ‘Hildebrandt en sus trece’.
Pero a ello le suma que habrá una gravedad en la falta de diálogo con la población y con los gremios sindicales. Hildebrandt reflexiona sobre las secretas intenciones de vulnerar derechos territoriales de las comunidades. “Kuczynski está en el remate del país y eso puede resurgir, temo que eso produciría un resurgimiento de la violencia social y política, y de forma gradual. PPK es un lobista sin escrúpulos. Qué hará la CGTP con Kuczynski, qué harán los mineros, qué van a hacer los de Bagua y Enapu, qué van a hacer los de Tía María cuando lleguen los tractores e impongan su criterio”, cuestionó.
Otro de los candidatos que llama la atención del periodista es el nacionalista Ollanta Humala, a quien minimiza en su rol de temeridad, pero que critica por no tener un rumbo fijo y dejarse llevar por sus asesores hacia una especie de ‘dirigente boliviano’. Asimismo, polemiza con su discurso cambiante, ahora en tendencia ideológica de Centro.
“En muchos sentidos, el rosario de Cipriani es la metáfora de su caminata al centro. Humala no asusta y PPK convence a mucha gente que no lo conoce. Yo no le tengo ningún miedo a Humala, sino a ese izquierdismo chavista y analfabeto que puede destrozarnos y crear un déficit en la economía, enorme”, argumenta Hildebrandt.
“A TODOS LES TEMO”
Usualmente nadie pensaría que un periodista como Hildebrandt tiene miedo de algo. No lo tuvo cuando lidió con amenazas o cuando se enfrentó a situaciones dictatoriales, pero el periodista advierte que en el actual escenario político teme a cualquiera de los candidatos que hoy se muestran como una opción para ocupar el sillón presidencial. Y nos dice por qué…
“A todos les temo…Yo no tengo un candidato, me decepcionan todos por igual. Tengo la esperanza de que me contradigan para que yo tenga que tragarme mis palabras, sin agua. Una por una, como si fueran aspirinas masticadas”, ensaya en perturbador ánimo que contagia al escucha y al lector. Cuando se le pide hacer un análisis de los candidatos menos peligrosos, Hildebrandt asegura que Toledo, Keiko y Humala tendrían que dar un gran salto en sus propias limitaciones, para llevar adelante un país que les tocará complicado.
Asegura que Alejandro Toledo debe perder su capacidad de ensimismarse, de delegar todo y ser una especie de “tele-gobernante”. Que Keiko Fujimori debe “romper políticamente” con su padre, Alberto Fujimori, pues le hace daño a las aspiraciones de la candidata. “Ella tiene un gran problema, una gran presión de los pirañas, de los voraces que gobernaron con su padre. Tiene que dejar de tratar a su padre como un monarca inmortal”. Asimismo, opinó que Humala no debe dejarse llevar por esas “fuerzas” que lo quieren transformar en una versión boliviana de las reformas.
“EL PERÚ ES UN PAÍS CON RASGOS SUICIDAS”
En un momento de la entrevista radial, César Hildebrandt criticó duramente la desidia y descuido de los candidatos presidenciales de no hablar sobre problemas realmente importantes para el país, como el tema de la agricultura.
“¿Cómo es posible que ningún candidato hable de agricultura? Es el gran tema del futuro, los precios de los alimentos están creciendo, la ONU habla de una crisis alimentaria en 30 años y, además, nosotros no hablamos de lo que producimos y el campo subsidia a la ciudad de un modo miserable. Seguimos pagando basura por los precios agrícolas para que las ciudades no se levanten y los salarios mínimos sean de 600 soles. Para que eso funcione en un sistema perverso, al campo no le damos crédito, no le damos nada. El Perú es un país con rasgos suicidas”, expresó, indignado por la falta de conocimiento y compromiso de los postulantes al sillón presidencial. Para poner el punto final a la entrevista, no se atreve – ahora cauteloso- a dar un vaticinio. “Quien diga qué es lo que va a pasar, está mintiendo”, puntualiza.








POR QUÉ NO VOTAR POR PPK.......

Por César Hildebrandt.

Si usted quiere, como querían los marxistas, agudizar las contradicciones del Perú y tensar sus conflictos hasta las cercanías del drama, sea coherente: vote por el estadounidense PPK.
Con ello garantizará que el Convenio 169 de la OIT sea burlado, que el gas de Camisea no se le venda a los peruanos sino a los mexicanos y chilenos (porque eso le conviene a los empleadores de PPK), que lo que queda del Perú sea rematado (incluyendo el agua potable y el Muelle Norte) y que, por último, nos convirtamos, frente a Washington, en una versión todavía más agachada que ladel rampante Álvaro Uribe.
PPK no es peruano. Eso está muy bien. Henry Ford tampoco lo era. Ni Teddy Roosevelt. Pero ni Ford ni Roosevelt postularon a la presidencia del Perú.
PPK es un lobista sin escrúpulos, un rudo hombre de negocios que juega a ganador y ya ha obtenido bastante mezclando promiscuamente, desde sus posiciones de ministro y asesor de varios regímenes y de muchas empresas extranjeras, lo público y lo privado.
Es más: yo no sé si PPK es un estadounidense de veras. Lo que sí sé es que es un cosmopolita del billete. Si mañana hubiese guerra entre Estados Unidos y China, PPK se refugiaría en la sede del Banco Mundial. O en algún guarique centroamericano del FMI o en el consulado polaco de Nueva York. Porque PPK no es el tío Sam. ¡Es papá Johns!
Y no necesito decir cuánto demoraría en asilarse en la embajada de los Estados Unidos en Lima si el Perú entrase en conflicto con algún país vecino.
No está prohibido ser una omnívora piraña internacional. Lo que sí es muy mal gusto es que alguien que no cree sino en el dinero nos venga a hablar de políticas de Estado y de justicia social.
Los chicos de las clases A/B no es que se la hayan creído. Es que son tan anarquistas, tan nihilistas, tan computacionales y tan metaleros que no les importa que un extranjero voraz disfrazado de flautista los gobierne. Total, si muchos de sus padres se arrodillaron ante un ciudadano japonés, ¿por qué no PPK? Total, si el Perú sigue siendo una mina, una encomienda, un burdelito, un denuncio, un bosque por talar y montañas de oro que entregarle a los de afuera, ¿no es coherente votar por un exitosísimo expatriado con más de un pasaporte? ¿No es acaso PPK el hombre sin atributos morales que el cine ha hecho héroe y la tele paradigma? ¿No es bacán ser un Michael Douglas en Wall Street?
El problema es que una hipotética elección de PPK nos volverá a ese derechismo pradista que incubó el violentismo de los 60, el golpe izquierdista de los 70, la locura senderista de los 80.
No es la primera vez que el mundo conoce un periodo de bonanza. Entre 1950 y 1975 hubo, en líneas generales una altísima tasa de crecimiento. Y el Perú no fue ajeno a este ciclo. El asunto es que ese cuarto de siglo no fue aprovechado para construir las bases de un Estado moderno y de una sociedad menos equilibrada.
Hoy nos pasa lo mismo.
La prosperidad ha pasado como un bólido delante de las narices de millones de peruanos.
Durante este corrupto segundo gobierno de García, por ejemplo, ha ocurrido lo siguiente:
1. 1. La participación de la remuneraciones del Producto Bruto Interno bajó de 23.1% en el 2006 a 20.9% en el 2010.
2. 2. El ingreso per cápita –ese pendejismo- aumentó en 24.4%, pero los salarios reales bajaron 6%.
Félix Jiménez nos ha recordado que el 77% de la Población Económicamente Activa está en servicios y comercio con sueldos promediales de 650 soles y muy escasa productividad. Y nos ha subrayado que entre el 2006 y el 2010, mientras los García y los Cornejo se llenaban los bolsillos por segunda vez, salieron del país, como utilidades de las inversiones extranjeras 37,000 (trentisiete mil) millones de dólares. ¿Y cuánto entró de recursos externos en ese mismo periodo? Pues diez mil millones de dólares menos de lo que se fue.
Para terminar de persuadirnos, Jiménez se vale de esta pedagógica comparación: en el 2010 se expatriaron, como utilidades de capital foráneo, 8,900 (ocho mil novecientos) millones de dólares es decir 25 mil millones de soles, monto superior a los ingresos anuales de todos los pobres del Perú, los mismos que llegan a los 21 mil millones de soles.
García dice que crecemos. El problema es cómo. Durante el régimen que terminará este julio las exportaciones reales han aumentado 3.8% al año. Las importaciones, en cambio, han crecido a un ritmo anual de 16.6% ¿No era que somos una virtual potencia agroexportadora? No. No es así.
Hace un tiempo, invitado por la universidad católica, vino el economista estadounidense Dani Rodrick, profesor asociado de Harvard a través de la escuela John Kennedy. Rodrick se encargó de recordarnos que no hay crecimiento veraz y sostenido – es decir, desarrollo- sino hay un proceso sin pausa de incremento de la productividad, crecimiento de la demanda interna e industrialización.
Eso supone aquello que aterroriza a los Neanderthal del liberalismo que han monopolizado la agenda política peruana: concertación entre el Estado y los privados y, en algunos casos, sí, no se horroricen: planificación. Como en Corea del Sur o Singapur.
Pero no es posible concertar si el capital nacional es cada día menos significativo. En 1950 el capital extranjero en el Perú representaba, como porcentaje en la generación del PBI, el 10 por ciento. En 1968, cuando los militares nasceríais irrumpieron en la escena, ya era el 22%. Después de Fujimori, en el 2000, esa cifra llegó a 29%. Y en el 2007, con García en la plenitud de su política, alcanzamos el 34.5% de capital extranjero respecto al PBI.
Por eso – y por muchas otras cosas– es que en todas las encuestas realizadas sobre el tema de la situación económica, más del 70 por ciento de los consultados (73.9% en la más reciente) solicita que el modelo cambie. Eso es lo que calla la prensa conservadora y su falange de voces adjuntas.
Hay un malestar extendido en el Perú. Que la prensa lo silencie no significa que no exista. Ese desasosiego tiene que ver con las desigualdades, con la ceguera de la clase política, con las exclusiones, con la corrupción impune. Hay un gran banquete, pero hay millones que lo miran, con rabia, detrás de una alambrada.
Si usted no quiere uno sino varios baguas, una pradera de hierba seca y una chispa en el Vrae, un descontento que radicalice las protestas y haga ingobernable el país, no lo dude: vote por PPK. Si usted quiere otro 5 de abril, vote por quien hará imposible vivir en democracia. Y si usted es de quienes están pensando que necesita un PPK que incendie la pradera para justificar una nueva dictadura, pues lo felicito: va en el camino correcto.
Y si yo fuera Abimael Guzmán me estaría frotando las manos.

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