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11 octubre 2010

Periodista Paco Rivero estuvo con Mario Vargas Llosa en 1983

Un sanmartinense entrevistó al Premio Nobel de Literatura
 
El Perú tuvo hace unos días la alegría de conocer que uno de sus hijos era distinguido con el reconocimiento más importante en el mundo de las letras. Nos referimos al escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien recibió el Premio Nóbel de Literatura 2010, en reconocimiento a su gran aporte al mundo literario universal.
Y un periodista sanmartinense tuvo el privilegio de entrevistarlo e incluso acompañarlo como guía a la cordillera del cóndor desde el aeropuerto de Tarapoto. Corría el año de 1983 cuando Mario Vargas Llosa pisaba por primera y única vez territorio sanmartinense y logró ser entrevistado por el entonces joven periodista Paco Rivero (en aquel entonces corresponsal de Caretas, Radio Programas y Panamericana Televisión).
“Recuerdo que Enrique Zilleri, director de la revista Caretas me encomendó la misión de acompañar a Mario Vargas Llosa a un recorrido por la zona de la Cordillera del Cóndor, en donde dos años antes el Perú sostuvo un conflicto armado con el Ecuador y donde ya había estado anteriormente”, narra Rivero.
Vargas Llosa antes de partir a esta zona le dio una entrevista. Al inicio se tocó sobre sus obras literarias, pero que luego abordó temas de coyuntura política, ya que por ese entonces el escritor conducía un programa periodístico llamado La Torre de Babel.
“Esa entrevista fue transmitida luego de manera íntegra por Radio Tropical y luego también un extracto de la misma en Radio Programas del Perú”, precisó el experimentado periodista.
“En ruta hacia la cordillera el Condor, llegamos a la localidad de Ciro Alegría, en la provincia de Condorcanqui, en la región Amazonas, a bordo de un avión Búfalo de la FAP. Luego, viajamos por el río Santiago hasta Santa María de Nieva y de ahí hasta el puesto de Galilea, en la frontera con el Ecuador”, indicó.
Señaló que permanecieron en esta zona durante cinco días, en los que pudo convivir con el que ahora se ha convertido en el Premio Nóbel de Literatura. Dijo que Vargas Llosa se mostró como una persona sumamente sencilla, muy comunicativa y sin poses de divo. “Ahora siento que he tenido el privilegio de estar al lado de un hombre tan ilustre como Vargas Llosa, quien además en aquella visita pudo autografiarme algunos libros que tenía”, agregó Rivero.